viernes, 25 de junio de 2010

En el año 1998 me vi enredada al Camino, gracias a 2 amigas que llevaban meses preparando su Camino… Y a mí me sucedía que no “sabía” qué hacer ese verano y me incorporé a él como si no me enterase de nada. Bueno, la Vida decidió que yo hiciera el Camino, o que el Camino me hiciera a mí. Después de este primer Camino ya quedé enganchada a él por varios años seguidos…
La primera noche en Roncesvalles conocimos a Rafael de Madrid, con el cual luego repetí Camino de Roncesvalles a León, al año siguiente.
Después del primer Camino de un mes en él, en el año 1998, surgió en mí una necesidad insaciable de volver y volver al Camino una y otra vez. Y a los meses volví con Rafael de Madrid con quien había terminado mi primer Camino. Fue maravilloso aprovechar fines de semanas y puentes para ir a estar en el Camino junto a él. Eran intensos, sencillos, graciosos. Aprendimos mucho juntos.
El primer fin de semana trajo un libro, “En brazos del Amado” de Rumí (siglo XIII en Persia), el más grande místico sufí. A las horas de caminar un rato, por no sé qué explanada de Zubiri, nos sentamos a leer ese libro…. Puf!!!! No sé, no sabía qué era el éxtasis hasta leer aquel libro, fue leerlo un rato y me entró un “subidón” increíble. A todas horas le pedía el libro de poemas de Rumí.
Creo que leyendo a Rumí aprendí a rezar a orar, a comunicarme con Dios, o como cada uno le quiera llamar.
Caminamos hasta León mi amigo, yo y el libro de Rumí. Llegó un momento en que hacia la una o dos de la tarde, cuando más pegaba el sol, abríamos el libro de Rumí y como era un momento muy duro de caminar y de aguantar el sol y el cansancio, lo compensábamos con la lectura del libro. Era increíble como leíamos y volábamos conectados a Dios, al Infinito, solo con leerlo. Hasta que un día le pusimos música a los propios versos de Rumí y a veces, con esos intensos soles del mediodía, nos poníamos a cantar a gritos.
Y, dentro de nuestra locura peregrina y de nuestra amistad profunda, nacida y madurada en el Camino… surgieron unos versos, versos que para mi quedan fuera del espacio-tiempo, al igual que el Camino.
BURGOS, 25.06.99
Vienen caminos que anduvimos
en otro tiempo,
pero, ni tú ni yo somos los mismos.
Y nos queremos perder en la Fragancia que nos regala Dios,
a través del olor a trigo.
Él nos invita el primer día a caminar con Abundancia…

Hornillos del Camino, 26.06.99
Las alas donadas por Dios
Dame alas
dame alas de mariposa,
las que sólo me hagan descansar al caer el día,
las que me eleve de flor en flor
sin penar por dejar atrás
los aromas de otras flores.
Dóname la rosa más hermosa
que yo la guardaré en buen refugio.
De día, le hablaré de Ti,
de noche, le acunaré mirando a la Luna.
Dame alas… Dios,
dame alas
para llegar a la rosa
antes de que se me marchite,
que estoy perdiendo el miedo a sus espinas,
que no quiero más pesares.
Mil llamaradas encendí y apagué,
más estas llamas que prendidas están por esa rosa,
arderán sus brasas todas las noches
para calentar a mi rosa.
Mi rosa,
que apareció así
Como Tú
de repente.
Y de repente, se impregnó mi corazón de su aroma
para siempre…
¿para siempre?
Para siempre Tú
¿y la rosa? ¿Tan solo en mi corazón?

Fromista 28.06.99
Al Niño Jesús o al Niño que todos llevamos dentro, o al lo más puro de cada uno.
Niño, protégeme que ando coja
que no quiero envejecer siendo paloma
sin haber aprendido a echar el vuelo.
Mil lugares visité con traje de cigüeña,
en sueños, en mis sueños.
Niño, protégeme que ando coja,
ayúdame a proteger la Suavidad,
que de Ti nació para mí.
Espero tu Alimento Sanador,
como leche materna.
Niño, protégeme que ando coja,
la amapola que en mi corazón guardo
quiere florecer sin esperar a la Primavera,
abrirse al infinito rojo que espera
fuera de mí,
a ponerle su color.
Niño, a la espera de tu ayuda
…disimulo mi cojera…

Fromista. 28.6.99
Y Dios creó al hombre,
y el hombre construyó un Camino
para seguir…a Dios.
Y el hombre que perdido se sentía
de peregrino un tiempo vivía.
Una huella,
su huella,
pisada tras pisada,
atardeceres en sus ojos,
sollozos del corazón;
cueva de hielo permanente,
allí donde se perdió.
Tras el silencio del dolor continuo,
tras dejar atrás miles de piedras,
las campanas redoblan por ti,
Flash en tu corazón,
alegría interior,
final de etapa,
atardecer y renovación.
Peregrino,
todo es lejano
cuando entras en el Camino
cuando entras en ti.

Carrión de los Condes 29.6.99
Estoy y no estoy aquí
bañándome en un río del Camino de Santiago.
Me desprendo de mi ropa de peregrina,
me sumerjo en el agua,
me dejo arrastrar por su corriente,
… y a pesar de no caminar,
de no sudar,
de no suspirar,
de no protestar por el calor asfixiante,
y a pesar de no caminar,
no dejo de sentirme peregrina,
porque mi mente está aquí,
pero, centrada en mí
observando o escuchando
sintiendo o no… lo que alrededor sucede.
Mi mente permanece en silencio
gracias a los kilómetros andados,
kilómetros… constantes,
kilómetros… respirados.
No es una droga,
aunque embriagada y en este estado
puedo decidir abrir mis ojos
mirar y escuchar lo que el entorno me susurra
los colores están para mis ojos
y mi corazón abierto
los percibe infinitamente intensos.
Impresiones de peregrina,
que lleva días atada al Camino,
sin cadenas… atada,
a su dirección,
a su tierra-barro,
a su paisaje-aroma,
a su calor-sudor.
Impresiones que busco
siempre que salgo del Camino
impresiones que se han convertido en necesarias
para mi vida,
como el olfato para el instinto.
Impresiones de PEREGRINA,
instinto de PEREGRINA
¡INTUICIONES DE PEREGRINA!

Calzadilla de Cueza 30.6.99
Si consigo poetizar este momento
de descanso turbado
por el excesivo calor…
Si consigo refrescar el aire y
asesinar tanta mosca desquiciante…
pero, no es posible.
Mis ojos y mi descanso
se han quedado clavados y petrificados
en la amarilla llanura.
¡Ásperos sentimientos estrangulan mi paz!
Encuentros en el sol,
descansar quiero en la fresca sombra… de ayer.
Me angustia este desaliento
quiero dormir eternamente.
El agotamiento me puede
y la desesperanza me produce dormir mal,
esta noche me desconsuela y me domina.
Me duelen los ojos
el sol me ha cegado,
me siento la persona más desmotivada de este horno-refugio…
la más vacía, sin ilusión para seguir caminando.
¡Este caminar de hoy ha sido tan duro!
Me encuentro lejana de mí…
¡Dios mío! ¿mañana es posible que una compasiva nube acompañe nuestro caminar?
Sahagún, 1.07.99
Clavé mi bordón en tierra
Suspirando: ¡qué senda más larga y calurosa!
Versos escritos a mi corazón
por un ser amado
resonaron en mi alma,
huellas de quien ya se fue…
huellas de un ser noble
que sembró en mi interior… ilusiones
creyéndome yo entonces piedra.
Un estado diferente,
un nuevo camino emocional,
se abre en mi corazón,
siento que dejo atrás
comportamientos elegidos.
Siento que abro mi corazón,
a pesar de caminar por este horno-llanura
a un nuevo alimento…
¿es el aroma del Amor?
¿es tan sutil lo que ello me trae?

Reliegos 2.07.99
Amanece
¡Amanece! ¡Amenaza! ¡Amanece!
Amenaza el sol… desde muy temprano
lentamente lo hemos visto asomar por el horizonte,
sonrosado, como un Ser tímido
va invadiendo nuestro espacio,
espacio reinado por la luna,
durante la fresca noche.
¡Luna llena brillante…fría…lejana!
Amenaza el sol…
mis ojos están cegados y doloridos,
algunos amigos continuaron caminando,
mientras, nosotros esperamos la apertura de la tienda,
tienda de este pueblo de Castilla profunda…
¡bravo! ¡la han abierto!
¡Creía morir en la espera!

Este fue escrito en una buena SOMBRA entre Reliegos y León
Cuando los lugares inspiran al Ser
y la belleza brota desde dentro,
da igual qué camino tomar.
Breve es el tiempo de los límites aprendidos
y serena la experiencia
en la búsqueda de la Luz.
Cuando cualquier lugar
te conecta con la paz interior
el espacio-tiempo deja de acolchar tu Presente
y tus caderas buscan el baile del Infinito.
Cuando el Infinito transforma el cuerpo,
que aún recordaba sus límites,
la luz viene y va hacia ti
desde arriba hacia abajo
y desde dentro hacia fuera,
y uno recuerda quien es…
tan solo Dios… una gota de la Fuente Divina.
La luna llena brilla solitaria
entre las aparentes pequeñas estrellas
y al mirar a la luna,
uno recuerda el dolor de los oscuros momentos,
que fue ofrecido una y otra vez a la misma luna,
que hoy te recuerda
la unión indisoluble del bien y del mal,
Del blanco y el negro…
Cuando los ojos llevan la mirada del Amor,
el mundo nos ofrenda con regalos y alfombras floridas
y el Camino deja de ser tan árido,
y los árboles nos dan su sombra.

León, días 3 y 4 de julio 1.999
¡Coro exquisito de catedral!
coro de León cantando “el Alelula”,
peregrinos visitantes de paredes acristaladas,
multicolores, multi-sonidos, multitudes,
¡coro excelente!
Brotan mis sentimientos entre cristales vibrantes,
mi piel se altera en un escalofrío eterno,
mis lágrimas irrumpen ante los ojos de mi fiel amigo,
lloran nuestros corazones de peregrinos,
llanto dulce-amargo,
llanto alegre por la llegada…
llanto triste por la partida… hacia el llamado hogar…
Lágrimas entre multitudes,
lágrimas que salen a golpe de emoción contenida,
impulsadas por un Aleluya abre-corazas…
¡Los campos me ofrecieron tantos encuentros!
el calor hizo brotar mis impurezas,
el olor de los trigales
lo buscaré los próximos días dentro de mi olfato.
Los ojos de mi amigo estimado
se convirtieron en almíbar para mis pasos arrastrados,
… una mirada… un avance hacia León…
Insuperables los días de Camino juntos,
imposible es el olvido
¡qué regalo del Espíritu del Camino!
Colocados en la Caldera del Camino,
en el fuego de la hartura,
en la desesperación del paisaje descampado y rutinario
en el calor asfixiante y amenazador.
Insuperables los esfuerzos realizados,
Imposible, imposible es el olvido de este tiempo compartido.
















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